EL PUNTO DE PARTIDA: ¿CUAL ES LA DIFICULTAD?
Empresas y directivos deben afrontar en materia de Compliance grandes desafíos. Los motivos que empujan a que sea un área irrenunciable son cada vez más contundentes y, por consiguiente, se convierte en necesario implementar un “Compliance efectivo”, en cualquier sector o actividad, máxime en sectores como el Sanitario.
Diversos estudios y publicaciones recopilan la opinión real de ejecutivos y directivos en España, analizando la situación actual respecto a los retos, dificultades y necesidades, así como las potenciales causas e incluso se aventuran a explorar algunas soluciones. Algunas conclusiones son:
-La función de Compliance ha evolucionado de manera muy rápida en los últimos tiempos para aportar valor y convertirse en un aliado del negocio y de sus líderes.
-Existe una convicción clara de que Compliance es y será cada vez más valorado por los distintos grupos de interés presentes en el entorno empresarial.
-Compliance está íntimamente ligado a la Reputación de las organizaciones y sus empleados.
-Un dato interesante es que se considera que la pandemia del Covid hace aún más necesario contar con una Cultura de integridad y cumplimiento en las organizaciones.
Sin embargo, el reto real está en que, en la mayor parte de los casos, Compliance se queda en algo meramente estético y defensivo, sin formar parte de la estrategia de las compañías a nivel profundo y, por tanto, tampoco llega a calar al 100% en el día a día del negocio ni de sus profesionales.
Es decir, desde arriba se reconoce su valor, pero falta una implementación verdaderamente eficaz.
En definitiva, la cultura corporativa de integridad y cumplimiento sigue siendo la asignatura pendiente en muchas compañías españolas, sobre todo las pequeñas y medianas empresas.
Es entonces cuando deberíamos reflexionar sobre algunos factores que podrían atenuar consecuencias, riesgos y facilitar una mejor implementación. Por ejemplo:
a. ¿Cuántas empresas españolas con la situación actual se podrían beneficiar de un nuevo enfoque que aporte herramientas nuevas y eficaces a los profesionales?
b. ¿En qué modo el Coaching Estratégico y las técnicas para la resolución de Conflictos podrían ayudar ante esta situación?
En definitiva, la figura del Compliance Officer está relacionada con aspectos como: Escuchar, Investigar, Garantizar, Convencer, Cumplir y Hacer Cumplir.
Las herramientas de Coaching Estratégico aportan la base para que todas estas habilidades y funciones se incorporen de manera natural y puedan hacerse sólidas en el día a día de Compliance, haciendo así que el ejercicio de la función se convierta en algo más sencillo, eficiente y productivo.
Tras en 7º Encuentro Anual Cumplen, una de las conclusiones fue que hay que tener presente que, si bien se puede actuar conforme a la ley, es decir de forma lícita, no por ello siempre se actúa de forma ética. Es importante buscar la excelencia en el desarrollo profesional, sin renunciar a la integridad. Así, el Compliance Officer, cada vez más, debe tener un enfoque ético con un perfil de tipo humanístico.
Como se puede observar existen algunos retos de relevancia conectados con el desarrollo y potenciación de habilidades blandas, que más tiene que ver con el desarrollo personal que con lo técnico (no por ello menos importante).
Desarrollar estas habilidades permitirá no sólo ganar en bienestar, sino obtener resultados a corto plazo en la implementación, comprensión y aplicación de los programas de Compliance en las empresas españolas.
A grandes rasgos podríamos decir que algunos de los beneficios del Coaching Estratégico aplicado a Compliance son: liderar en Compliance con fortaleza, ser mejores influenciadores, negociar con inteligencia, crecer en competencias comunicativas, incrementar nuestras capacidades resolutivas y reducir los estados de estrés.
Dedicado a todos los especialistas, las personas que desarrollan cada día su profesión en el complejo, aunque excitante, ejercicio de la función de Compliance.
Ana Lamas Fornos